Causas más comunes de mocos naranjas

El moco naranja no es un síntoma común, pero por lo general es causado por una infección muy grave. El moco naranja proveniente de la boca al toser o de la nariz puede ser causado por una neumonía o una infección en los senos que ha crecido muy gravemente.

Causas

La causa más común de moco naranja es la neumonía, que es una infección respiratoria en los pulmones. Puede causar dificultad para respirar, sibilancias y tos severa con mucosidad. Por lo general se puede tratar cuando se detecta a tiempo, pero cuando se deja sin tratar puede empeorar los síntomas.

Inicialmente, el moco infeccioso es de color amarillo, blanco roto, o, a veces de color marrón. De vez en cuando también se tiñe de sangre. El moco naranja generalmente sólo se produce cuando la infección se le ha permitido crecer durante un largo período de tiempo.

Es importante descartar algunas cosas antes de suponer que está presente una grave infección. El moco proveniente de la garganta o fosas nasales a veces puede ser de color por ciertos alimentos o bebidas. Aceites, productos de tomate, refrescos y otros artículos pueden alterar temporalmente el color de la mucosidad en la garganta y áreas nasales. La sangre también puede teñir el moco en las infecciones menores.

Cuándo consultar a un médico

La mayoría de las infecciones no se vuelven lo suficientemente graves como para causar moco naranja. Se recomienda que se busque atención médica tan pronto como los síntomas de infección se hacen evidentes para que pueda comenzar el tratamiento adecuado.

Tratamiento

Los antibióticos son el tratamiento más común para las infecciones, aunque el tipo utilizado dependerá de las bacterias que causan el problema.

Los forúnculos y otras lesiones de la piel también pueden exudar una sustancia que puede aparecer de color naranja oscuro, marrón o de color rojo. A menudo es aceitoso y puede tener un olor fétido. Esto por lo general es causado por células de la sangre que se forman en la zona para ayudar a combatir la infección. A veces, esta sustancia se mezcla con pus, pero no es moco en sí mismo. La mucosidad es generalmente más espesa y pegajosa que esta sustancia, que es fina, grasa, y, a veces acuosa. Cualquier cosa que drena de una herida abierta o absceso debe ser considerado altamente contagioso.